Tengo dos hermanas. (Pay attention, señores secuestradores). Las llamaré La contadora y La Veterinaria. Pues bien, en mi infancia, La Contadora era mi modelo a seguir. Ella siempre obtuvo buenas calificaciones, tenía buenas ideas, era buena en matemáticas, vamos, era la más inteligente de la familia. O eso creí. Incluso espié en unos papeles que mi psicóloga le había dado a mí mamá y ahí decía que La Contadora era la persona a la que más admiraba. Llegó la adolescencia y poco a poco ese ídolo comenzaba a caer, espiando en sus papeles (cómo se nota que soy bien chismoso, ¿verdad?) había exámenes reprobados, solicitudes de exámenes extraordinarios y todas esas cosas que generalmente no quisieras que los padres se enteraran.
Aún cuando ella no terminaba la carrera de Conchaduría (nunca había oído ese gag hasta hace unas semanas) entró a trabajar a un despacho contable. Se mataba las horas y aunque no ganaba millones, sí se daba sus lujos, vestía bien, compraba buenos perfumes, de vez en cuando me llevaba al cine, y sobre todo, disfrutaba lo que hacía. Eso sí, en contra de los deseos de mi padre quien es un chapado a la antigua (por no decir que es un jodido retrógrado) quien le echaba en cara lo poco que ella ganaba y que trabajara aunque no haya terminado la carrera.
La Contadora fue con un dentista a que le sacaran las muelas del juicio, y eso fue un pinche martirio, no sólo para ella, sino para todos nosotros, ya que -obvio- no podía masticar, así que su comida era a base de purés y esas latitas de Ensure que saben a leche de fresa con precio de Moët & Chandon. Hasta ahí no hubo problema, eso duró un par de semanas y ya.
Lo bueno vino unos meses después.
Ella fue a Taco Inn y después de eso sintió unos dolores de estómago para noquear, y -no estoy exagerando- alimento que comía, alimento que vomitaba. Total, fue al médico y le diagnosticaron una gastritis impresionante. Lo creímos, ya que a ella le gustan las comidas picantes, así que otra vez con las latitas de Ensure y una cantidad industrial de pastillas. Pero ella no mejoraba hasta que fue con otro doctor y le dijeron que estaba embarazada. De cuatro meses. Ella nunca me lo dijo, me tuve que enterar a través de mi mamá. Yo la odié, se los juro, la odié, me parecía increíble que la inteligente de la familia no supiera (o no pudiera) usar un jodido condón. Obvio que sí sabía quién era el padre, desde varios meses atrás ella salía los domingos en la mañana (super weird el pedo) para ver a su wey. Claro, los primeros cinco segundos me pasó lo que en las telenovelas, quería salir a madrear al wey, pero pensé que se necesitan dos (o más) para coger (casi siempre), así que la culpa también es de La Contadora.
Lo que me emputó fue que ella no confiara en mí para contarme siquiera que estaba embarazada, además que yo que aún ni cumplía los quince, tenía más información sobre cómo usar un puto condón que ella.
Ahora veamos a La Veterinaria. Cuando era niño no nos llevábamos bien (supongo que es como yo que le caga lidiar con niños), pero crecí y de ahí hasta la fecha nos llevamos poca madre. Algunas veces ella iba con nosotros en las vacaciones (acompañando a mi odiosa prima) y se armaba un desmadre genial. Ella conoció a su novio en la Facultad (si me preguntan cuál facultad, vayan a buscar ayuda en la Fundación John Langdon Down, la necesitan urgentemente) y llevaron un chingo de tiempo de novios. Hasta que al final organizaron su boda bien chida con iglesia, chupe y todo (no como La Contadora, que se tuvo que conformar con una chiquicomida y una ropa equis enseñando su panzota en el registro civil).
¿Cómo es mi relación con ambas el día de hoy? Con La Contadora no hablo mucho, vive con su wey y un parásito (¡como en House!) que le llaman mi sobrina hasta San Juan de la Chingada (meaning Edomex). A veces vienen a casa (como ahora) y las pláticas con ella se reducen en escuelas para el parásito, de lo caras que están las cosas en Wal Mart y de que a veces no venden nada en el tianguis. Alguien que me decía que iba a tener éxito ahora vendiendo en un puesto. Dame un jodido descanso.
Y de La Veterinaria. Su esposo tiene como ochocientas enfermedades (y me viene a la mente cuando Cameron busca una relación con House), ella trabaja y aunque no gana muy bien, ahí la van pasando. Ella me llamó hace unos días para que le consiguiera ésto, pensando en que iba a ir a La Mole a comprárselo (tiene años que no voy y no iba a pagar $50 más $10 o $15 que me quisieran cobrar por una hoja que puedo imprimir en casa).
En resumen, ya no odio a La Contadora (bueno, creo que un poco), y sigo creyendo que echó su vida por el retrete. Con La Veterinaria me llevo de poca madre, cuando nos juntamos hacemos relajo para liberarnos del estrés y se siente bien.
Off Topic:
Ya tengo una lap genial, es una Vaio rojita. En el site de EU decían que era rojo sexy y poderoso o algo así, así que robándome el gag de Cúl Asid le puse nombre a mi lap. Y el nombre elegido fue... ¡Terminatrix! En Terminator 3 (que es como Citizen Kane o Casablanca en comparación con esa mierda de "La Gran Película de Marcus El Robot") Kristanna Loken se veía bien antojable. Díganme que no.
Además, como ya les había adelantado en Tuiter, conseguí un BurgerPhone, como usté lo vío en Juno, ya que como igual y el 10 de Abril se muere mi celular usaré el teléfono fijo, que no he usado mas que para llamarles a los inútiles de Telmex y a los weyes de CFE. Aquí, fotos de mi T-X y del Burguesafono.
Ready for duty
En lo que le llaman el stand by, mi lic.
Y ya, eso es todo.
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3 traumados:
Te mentiría si te digo que te entiendo completamente, nunca he tenido "un ejemplo a seguir" que me haya defraudado, porque simplemente creao que nunca he considerado a nadie así más q a mi mamá (hay razones para eso) xD, además no tengo hermanos.
Pero si te puedo decir que pocas personas son lo que deseamos que sean o hacen lo que esperamos de ellos, es complicado el considerar a alguien como un ejemplo a seguir porque llegamos a idealizar a esa persona y cuando se equivocan en algo duele mucho...
Un abrazo.
Por cierto, amé tu teléfono, te lo robaré *muajaja!*
Muy padre el burgersafono.
Saludos.
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